Es complicado describir con una sola palabra todo lo que la Isla Emeralda me transmitió. Como ya sabréis, estuve en Irlanda durante una semana en plena Navidad, y la sensación que me llevé fue maravillosa.

Música, arte y la cálida bienvenida de los irlandeses, hizo que esta región se ganara mi corazón por completo.

Pero de todas las experiencias que viví durante esos 7 días, la más especial sin duda fue celebrar el inicio del Nuevo Año en su bella capital: Dublín.

De hecho, puedo afirmar sin ningún atisbo de dudas que este 2019 ha sido uno de los mejores inicios de año de toda mi vida.

Aunque Irlanda era un lugar lejano y a la vez desconocido, no me lo pareció. De hecho, lo sentí familiar y próximo, y estoy segura de que eso en parte fue gracias a la célebre hospitalidad irlandesa.

Como no quiero quedarme esta increíble experiencia para mí misma, hoy vengo a compartir todo lo que viví durante los 3 días que pase en la capital irlandesa.

La fiesta conquista las calles de Dublín:

Cuando llega el día 31 de diciembre, Dublín se viste de gala con el objetivo de recibir el Nuevo Año.

Aunque toda la ciudad en general es una verdadera fiesta, lo cierto es que el epicentro de toda la celebración ocurre en George Quay, justo delante de la Custom House.

Todos los años la organización del evento cierra estas calles y dispone un escenario al otro lado del río Liffey, donde artistas irlandeses animan la fiesta mientras los asistentes esperan ansiosos a que llegue la medianoche.

De hecho, no me sorprende para nada que en Dublín se espere la llegada del nuevo año de una forma tan musical. Tan solo tenemos que echar un ojo a la cantidad de artistas internacionales que han salido de las entrañas de la Isla Verde (Bono, The Dubliners, Enya…).

Para esta ocasión, Gavin James, un cantautor irlandés ganador de un disco de platino, fue el encargado de dar la bienvenida al 2019. Además, también actuaron otros teloneros como Hudson Taylor, Wild Youth y la banda de rock Inhaler.

Aunque la entrada para le recinto del concierto costaba 29.9€, al otro lado de río había otro recinto dispuesto para poder disfrutar del espectáculo de luces una vez acabara la cuenta atrás.

La entrada para el Liffey Light Midnight Moment sí era gratuita, aunque tenías que reservarla con antelación ya que el aforo estaba limitado.

Grabé varios vídeos de la noche, aunque la calidad de mi móvil era bastante pésima así que os dejo un clip grabado por la propia televisión irlandesa donde podréis admirar todo el espectáculo de luces durante y después de la cuenta atrás.

De ruta por los pubs de Dublín:

Una vez acabado el evento, toda la masa se disuelve (de forma bastante ordenada por cierto) y se va despejando la zona.

Las familias, los niños y los más madrugadores, se retiran a sus casas, mientras que aquellos con ganas de más celebración se dirigen a los pubs a seguir con la fiesta.

Es complicado describir el ambiente de un auténtico pub irlandés si no se ha vivido en primera persona. Aunque la fiesta está asegurada prácticamente cualquier día de la semana, la noche de Fin de Año es mucho más espectacular.

Para disfrutar de la mejor fiesta lo habitual es dirigirse a la zona del Temple Bar. Algunos de los pubs más recomendados de este barrio son el Temple Bar, el The Palace Bar, el Oliver St. John Gogarty y el Bad Bobs.

Empezando el año con buen pie:

Aunque la mayoría de mis vísperas de Año Nuevo no acababan por lo menos hasta las 6 de la mañana, para esta ocasión optamos por ir a dormir pronto.

Al día siguiente nos esperaba un trekking que empezaba a las 9 de la mañana (sí, has oído bien, a las 9 de la mañana) por las montañas de Dublín.

Lo cierto es que me sorprendió de sobremanera la cantidad de personas que había paseando por las montañas de Dublín el día 1 de enero a esas horas intempestivas.

Nuestro guía de Hilltop Treks, Terry, nos explicó que a muchos dublineses les gustaba empezar el año en contacto con la naturaleza y que por esta razón, se subían hasta las montañas de Dublín para respirar aire puro.

Tengo que reconocer que aunque la caminata fue muy agradable, el paisaje de las montañas de Dublín no me impresionó tanto como el de la zona de Galway.

Sin embargo, no está mal disponer de un remanso de paz natural como ese tan cerca de una capital tan grande y ajetreada como Dublín.

La verdad es que me gustó empezar el año de una forma tan sana y positiva. Espero que esta sea una predicción de todo lo que este 2019 va a traer tras de sí.

Las Wild Lights en el Zoo de Dublín:

Ese mismo día 1 de enero por la tarde, tuvimos una actividad muy navideña en el Zoo de Dublín.

Nuestros guías nos contaron que ahí se hacía un espectáculo de luces todos los años y que era realmente hermoso.

Nosotras fuimos con la idea de que sería una actividad más dirigida a niños, aunque nos sorprendimos al encontrarnos con verdaderas obras de arte.

El zoo estaba repleto de figuras iluminadas y dividido en distintas zonas temáticas: Winter Wonderland, China, Under the Sea…

La verdad es que fue maravilloso pasearse por le zoo y disfrutar tanto de las figuras como de las caras de ilusión de los más pequeños.

De hecho, es una actividad que os recomiendo encarecidamente si vais a estar en Dublín durante las fechas navideñas ya que es bastante impresionante.

Otras actividades para hacer en Dublín:

Como habrás visto, los dublineros saben vivir al máximo el espíritu de la Navidad, aunque la ciudad puede ofrecer muchísimo más a parte de estas actividades especiales.

Si vas a estar varios días en la capital, hay otros puntos de interés que te recomiendo encarecidamente:

  • Visitar la Catedral de San Patrick: un símbolo de la cultura irlandesa y una de las piezas arquitectónicas más queridas por los locales.
  • Hacer una cata de whisky irlandés: Irlanda no solo es buena haciendo cerveza, sino también con elaborando whiskys. Si te interesa el tema, te recomiendo que visites una de las muchas destilerías de la ciudad. Nosotras fuimos al Teeling Whisky Distillery, y resultó ser una visita muy entretenida y didáctica (con cata de whiskys incluida).
  • Ir al museo EPIC: ya os hablé de este maravilloso museo que cuenta la historia de la emigración irlandesa en este artículo. Si quieres saber más acerca de tus posibles raíces irlandesas, ¡échale un ojo!
  • Maravillarse con el Trinity College y el The Book of Kells: ¿sabes esas enormes bibliotecas antiguas que parecen salidas de una película? Pues en el Trinity College podrás visitar una totalmente espectacuar junto al The Book of Kells, uno de los libros más antiguos de la historia de la humanidad.
  • Visitar el museo de Guinness: por supuesto, una visita al museo en honor a la cerveza más internacional de Irlanda no podía faltar en nuestro recorrido por la ciudad de Dublín.

¿Y tú? ¿Te animas a celebrar el próximo Fin de Año en la capital irlandesa?