fbpx
Europa,  Irlanda,  VIAJES

Podrías tener sangre irlandesa y no saberlo – la sorprendente influencia de la cultura irlandesa en el mundo

Aunque Dionisio O’Daly era originario de Cork, su trabajo como comerciante le había hecho viajar por toda Europa.

Era un hombre que amaba con todo su corazón su tierra, la isla de Irlanda, la cual lo había visto crecer y prosperar.

Sin embargo, los acontecimientos que ocurrirían en los próximos meses pondrían su vida patas arriba y lo obligarían a dejar atrás su querida patria.

La historia de Dionisio O’Daly toma lugar a mediados del siglo XVIII, momento en el que Guillermo III reinaba en Inglaterra, Escocia e Irlanda. Un rey abiertamente anticatólico que persiguió y castigó aquellos que practicaban una fe distinta a la protestante.

Siendo como era Dionisio un fiel católico, decidió trasladarse a uno de los países más católicos de toda Europa: España. Y no lo hizo a cualquier lugar, ya que cambió su Isla Esmeralda por una de las más bellas de todo el territorio español: La Palma en las Islas Canarias.

En las Islas de la Eterna Primavera no solo siguió adelante con su próspera carrera de comerciante, navegando con su barco hacia ciudades como Londres, Amberes y Hamburgo, sino que sin quererlo, haría tambalear los cimientos de la acomodada burguesía canaria marcando un antes y un después en la historia de todo un país.

En 1767 logró un cargo en el ayuntamiento La Palma. Al poco tiempo, descubrió horrorizado cómo los funcionarios de la ciudad atracaban sin piedad las arcas de dinero público para su propio beneficio. Pero O’Daly no iba a dejar que se salieran con la suya.

Obviamente, los funcionarios no estuvieron muy contentos cuando un extranjero empezó a destapar todos los casos de corrupción del ayuntamiento. Aquellos burgueses veían como su estilo de vida corrupto estaba amenazado por la valentía de un obstinado comerciante irlandés.

Intentaron de todo para echarlo: lo ridiculizaban exponiendo su gusto por disfrazarse de mujer en las fiestas como algo deshonroso, evidenciando que un extranjero como él no era digno de ostentar un cargo público.

Pero nada sirvió para sofocar las ansias de justicia de Dionisio O’Daly.

En 1771 impuso un pleito y consiguió que todos los poderes corruptos del ayuntamiento fueran destituidos. En 1773 Santa Cruz de La Palma se convirtió en el primer ayuntamiento de toda España en escoger a sus diputados de forma democrática, marcando un antes y un después en la historia de todo un país.

¡Recibe hoy tu guía!

En la actualidad, un monumento y una calle con su nombre conmemoran la valentía de este irlandés en la ciudad de La Palma. Un forastero que no dudó ni un segundo en desafiar al sistema burgués de la época en pos de la justicia del pueblo.

Todas las personas están conectadas (Every Person Is Connected):

Pero aunque muchos lo desconozcan, la de O’Daly no es la única historia de valerosos inmigrantes irlandeses que un día se vieron obligados a abandonar su querida tierra.

De hecho, la persecución a los católicos tan solo fue una de las causas de las emigraciones masivas desde este país.

La Gran Hambruna de mediados del siglo XIX fue otra de las grandes razones.

La Gran Hambruna. Fuente: Irish Central
La Gran Hambruna. Fuente: Irish Central

Durante esa época de inanición y enfermedad, muchos irlandeses dejaron su tierra atrás en busca de una vida mejor en otros lugares del mundo, principalmente los Estados Unidos. Aunque muchos otros desembarcaron en Francia, España o los Países Bajos.

Precisamente en honor a todas estas personas que en su día tuvieron que dejar su tierra natal atrás, se inauguró hace unos años el museo EPIC (Every Person Is Connected) en Dublín.

Escultura en el museo EPIC (Dublín).

Una exposición que explora de forma exhaustiva la historia de la emigración irlandesa y estudia cómo estos emigrantes exportaron su cultura a todo el mundo logrando una influencia a nivel global que muy pocos podrían llegar a imaginar.

Mapa de la emigración irlandesa en 2013. Fuente: The journal.ie.

Todos conocemos Irlanda por ser esa tierra mágica de castillos y leyendas, que nos ha dejado a literatos tan relevantes como Oscar Wilde y Bram Stoker o a músicos tan talentosos como Bono y Enya.

Pero, ¿hasta qué punto la cultura irlandesa ha impactado en el mundo? Y lo más importante, ¿qué tan posible es que todos tengamos un pequeño porcentaje de sangre irlandesa corriendo por nuestras venas?

Halloween; ¿fiesta americana o representación de la cultura irlandesa en el mundo?

Cuando era pequeña, no se celebraba Halloween donde yo vivo. Pero ahora parece que esta fiesta en honor a los muertos ha logrado conquistar todos los rincones del mundo.

Los más conservadores siguen negándose a celebrar Halloween apelando a que “tan solo es una fiesta americana”. Pero, ¿sabías que en realidad se trata de una celebración de origen irlandés?

Como ya sabrás, la historia de Irlanda está íntimamente ligada al pueblo celta y sus tradiciones paganas.

Hace cientos de años, cuando esta civilización poblaba la isla de Irlanda durante la noche del 31 de octubre se celebraba un festival conocido como Samhain, el cual marcaba el fin del verano y también de la época de cosechas.

Representación del Samhain. Fuente: history.com

Este día no solo significaba el inicio del Nuevo Año Celta, sino que también representaba la muerte y el renacimiento de su dios.

Se creía que durante esa noche los fantasmas de los fallecidos se paseaban libremente por La Tierra ya que la puerta entre el mundo de los espíritus y el de los vivos quedaba abierta.

Con el objetivo de guiar a los espíritus de los familiares y asustar a los malignos, se empleaban nabos rellenos de carbón a modo de antorchas.

Según varios historiadores, los sacrificios tanto animales como humanos se realizaban durante esa noche para poder ahuyentar a los muertos y satisfacer la sed de sangre de los dioses.

Y entonces, ¿cómo consiguió esta fiesta celta de origen pagano convertirse en lo que es hoy en día?

Samhain se convirtió en Halloween (All Hallows’ Eve) y cambió los nabos por las calabazas.

Fueron precisamente los inmigrantes irlandeses que llegaron a Estados Unidos durante la época de la Gran Hambruna los que exportaron esta antigua leyenda celta a América.

El nombre de la festividad acabó por convertirse en el de “Halloween”, un abreviación de las palabras All Hallows’ Eve (Día de Todos los Santos), y los tradicionales nabos se convirtieron en las calabazas que todos conocemos.

El día de San Patricio: la fiesta nacional más internacional del mundo

Pero Halloween no es la única fiesta de origen irlandés que ha conseguido traspasar fronteras y conquistar todos los rincones del planeta.

Cada 17 de marzo el mundo se tiñe de verde y millones de personas salen a la calle para conmemorar la muerte de San Patricio, el patrón de Irlanda.

St. Patrik’s Day en Nueva York.

Pero, ¿cómo una fiesta nacional ha logrado unir a todas las grandes ciudades del mundo para festejar la cultura e historia de un país como Irlanda?

De hecho, es curioso que el desfile de San Patricio más multitudinario no se celebre en Irlanda, sino en Nueva York. Para hacernos una idea, medio millón de asistentes acudieron al desfile de San Patricio en Dublín el pasado año, mientras que el de Nueva York logró congregar a más de 2 millones de personas. Increíble, ¿verdad?

Como no podía ser de otra forma, esta tradición también fue exportada por primera vez de la mano de los primeros inmigrantes irlandeses que llegaron a Estados Unidos alrededor del siglo XVIII.

Cuando llegaba el día 17 de marzo, estos no podían resistirse a salir a la calle junto a sus compatriotas para mostrar su orgullo nacional y recordar a San Patricio, el patrón de Irlanda.

Pero esta diáspora de irlandeses por todo el mundo ha hecho que este día se convierta en una fiesta internacional que se celebra en ciudades tan dispares como Madrid, Buenos Aires, Tokio o Sydney.

Aunque en sus orígenes St Patrick’s Day era una celebración religiosa en conmemoración a San Patricio, un santo que convirtió a muchas personas al catolicismo y un personaje que fortaleció la imagen de unión nacional de los irlandeses, en la actualidad es mucho más que eso.

Dato curioso: se cuenta que uno de los mayores símbolos de Irlanda, el trébol, era utilizado por San Patricio para explicar el misterio de la Santísima Trinidad.

De hecho, la celebración irlandesa por antonomasia es en realidad un fenómeno de masas a nivel mundial en el que cualquiera, sea o no irlandés, es más que bienvenido a unirse a la fiesta.

Y tú, ¿te vestirás de verde este próximo 17 de marzo y saldrás a beber cerveza Guinness mientras bailas al son de la alegría irlandesa?

La música irlandesa en el mundo:

Pero la cultura irlandesa va mucho más allá de fiestas paganas y celebraciones cristianas. De hecho, su música tradicional es una de las pocas que ha conseguido conservarse casi intacta a lo largo de los años.

Durante el pasado siglo XX, a medida que la música pop y el rock fueron cogiendo más fuerza, el folklore musical en la mayoría de los países fue perdiendo importancia. Pero eso no ocurrió con la música irlandesa.

Los irlandeses siempre han sentido un gran amor por su folklore y se han preocupado por mantener vivas sus tradiciones. Y la música por supuesto, no es una excepción.

Si viajas a Irlanda te darás cuenta de ello. La escucharás en sus fiestas, dentro de cualquier pub o de la mano de sus numerosos artistas callejeros.

Algunos grupos contemporáneos como The Dubliners han conseguido recuperar las raíces de la música irlandesa y convertirla en algo mainstream, conquistando los corazones de muchas personas sin importar su nacionalidad.

The Dubliners. Fuente: BBC.

Algo parecido a lo que ha ocurrido son su tradicional danza, íntimamente ligada a la música y a su folklore y que gracias a compañías como Riverdance consiguen acaparar el interés del público.

Actuación de Riverdance.

Pero lo realmente interesante del asunto es la influencia que su arte ha tenido en otros estilos musicales y disciplinas.

Buen ejemplo de ello es el country o el bluegrass, dos de los géneros más icónicos de los Estados Unidos y que se caracterizan por tener unos movimientos muy parecidos a los de la música irlandesa.

De hecho, parece ser que esta semejanza se debe a la influencia de los inmigrantes irlandeses durante el siglo XX en la cultura del país y que dio lugar a estos estilos musicales tan parecidos.

La sangre irlandesa corre por tus venas:

Si la cultura irlandesa te apasiona y crees que alguno de tus ancestros puede proceder de la Isla Esmeralda, entonces definitivamente deberías visitar el museo EPIC en Dublín.

Museo EPIC en Dublín.

No solo porque ofrecen una de las exposiciones más interesantes e interactivas que he podido veer, sino porque aquí encontrarás las respuestas a todas las preguntas que has podido formularte alguna vez alrededor de la cultura irlandesa.

Por si fuera poco, el museo cuenta con un departamento experto en genealogía que te ayudará descubrir tus raíces irlandesas (si las tienes).

De hecho, la emigración irlandesa ha sido tan relevante, que según afirman los expertos muchas personas podrían tener ancestros irlandeses sin saberlo. De ahí el nombre de EPIC (Every Person Is Connected).

El pasaporte del Museo EPIC.

Después de todo, ¿por qué será que celebraciones de origen irlandés como Halloween o San Patricio se celebran en todo el mundo? ¿Cómo una música tradicional tan antigua y ancestral ha logrado conquistar corazones en todos los rincones del planeta? ¿Por qué nos sentimos tan atraídos por el folklore y misticismo irlandés?

En definitiva, ¿qué tiene la cultura irlandesa que se ha convertido en una de las más amadas del mundo? ¿No será que todos contamos con un pequeño porcentaje de sangre irlandesa corriendo por nuestras venas?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *