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¿Puede la visualización ayudarte a cumplir todos tus sueños?

Sí, lo reconozco. Yo soy de esas personas que ponen los ojos en blanco al oír frases como: “atraes lo que piensas”, “somos como antenas parabólicas” o “si deseas algo con mucha fuerza acabará sucediendo”. Todas ellas bajo el mismo precepto: la célebre ley de la atracción. Además, suelen ser muy habituales en libros pseudocientíficos como El secreto que tanto daño han hecho a campos de estudio tan rigurosos y científicos como la psicología.

No puedes ni imaginarte la cantidad de veces que al decir que soy psicóloga me han respondido: “yo no creo en esas cosas”. Pero… ¿en qué no crees exactamente? Decir que no crees en la psicología es como decir que no crees en la biología o la geología. La psicología, como buena ciencia, debe estar sustentada en pruebas etimológicas y no en suposiciones.

Sin embargo, no me extraña que esto haya ocurrido, ya que durante años estos libros denominados de ‘autoayuda’, que no son más que textos que tienen más que ver con la magia que con la psicología, nos han hecho creer erróneamente que por visualizarnos a nosotros mismos viviendo en una mansión, el cosmos lo atraerá por sí mismo y nuestro deseo tarde o temprano se cumplirá. Hasta el más inocente puede darse cuenta de que eso es totalmente absurdo.

No obstante, y aunque me cueste reconocerlo, hay algo de verdad en las ‘mentiras’ que se encuentran entre las páginas de El secreto. No, yo no creo en el ‘mágico’ poder de nuestra mente para conseguir nuestros objetivos vitales, o por lo menos, no creo en ello LITERALMENTE. Sí que es totalmente cierto que la visualización positiva y la conciencia activa de un objetivo en sí nos puede ayudar a conseguirlo, pero esto no ocurrirá gracias al imán que tenemos escondido en nuestra cabeza y que atrae todo lo que deseas. Esto no funciona así.

La visualización para el desarrollo de habilidades:

Como ya te he dicho, la psicología es una ciencia y por lo tanto, todo lo que sostiene deberá estar evidenciado a través de pruebas empíricas. Es decir, si realmente la visualización tiene potencial para lograr objetivos vitales, esto deberá estar demostrado a través de estudios y experimentos que corroboren esta hipótesis. Decir que somos como antenas parabólicas que atraemos lo que pensamos no suena muy convincente ni científico. Pero no te preocupes, lo cierto es que sí existen algunos científicos que se han preocupado por demostrar el verdadero potencial de la visualización. Este estudio es una prueba de ello:

En 1980, justo antes de las Olimpiadas, unos científicos deportivos soviéticos se propusieron llevar a cabo un experimento para descubrir si realmente existía un poder mental dentro de nosotros mismos que nos podía ayudar a lograr nuestras metas de una forma satisfactoria. Para llevar a cabo su estudio, contaron con la ayuda con varios deportistas de élite que dividieron en 4 grupos de la siguiente manera:

  • GRUPO 1: entrenamiento 100% físico.

  • GRUPO 2: 75% de entrenamiento físico y 25% de entrenamiento mental.

  • GRUPO 3: 50% de entrenamiento físico y 50% de entrenamiento mental.

  • GRUPO 4: 25% de entrenamiento físico y 75% de entrenamiento mental.

Los resultados fueron totalmente esclarecedores: el grupo 4, el que más entrenamiento mental tenía, fue precisamente el que mostró mejores resultados, seguido por el grupo 3, el 2 y por último, el grupo 1. Podría parecer a priori que una actividad tan física como el deporte dependería única y exclusivamente de su práctica, pero no. Entonces… ¿en qué consistía exactamente este entrenamiento mental?

Los atletas simplemente se sentaban tranquilos a crear imágenes en su mente sobre los movimientos exactos que querían realizar y cómo los querían realizar. De esta forma, cuando se ponían manos a la obra, al estar entrenados mentalmente y totalmente convencidos de lo que iban a hacer, el movimiento les salía bien a la primera, necesitando mucho menos entrenamiento físico y logrando resultados significativamente mejores al resto. Es decir, utilizaban la visualización para mejorar en sus entrenamientos.

Hoy en día no es extraño que deportistas de toda clase de disciplinas recurran a técnicas de visualización: desde gimnastas hasta triatletas pasando por futbolistas, la visualización es capaz de incrementar notablemente el rendimiento de todos ellos. No obstante, el deporte no es la única área en la que la visualización nos puede dar una gran ventaja para lograr nuestros objetivos.

El enfoque correcto de la visualización:

Como verás, el poder de la visualización poco tiene que ver con objetivos vitales como comprarse un coche, una gran mansión o llevar un vida a todo tren. No tiene mucho sentido creer en que si nos imaginamos a nosotros mismos en una cama repleta de billetes eso va a suceder, porque simplemente no funciona así. No está mal que desees esas cosas, pueden ser un buen incentivo para esforzarte en la consecución de tus objetivos, pero si realmente quieres utilizar la visualización como una herramienta para conseguirlo primero deberás hacerte una pregunta clave: ¿qué medios y acciones deberás llevar a cabo para comprarte esa mansión o ese Ferrari que tanto deseas? ¿Cuál es tu plan para llegar del punto A al punto B?

Piénsalo bien, para hacerte rico necesitarás un trabajo o un medio que te proporcione los suficientes ingresos. Entonces, no puedes hacerte con un Ferrari si tienes un empleo con el que nunca llegarás a ganar ese dinero. ¿Quieres ser un inversor exitoso? ¿Montar una empresa con una idea revolucionaria? ¿Ser un hombre de negocios? El primer paso debe ser siempre tener claro cuál va a ser el medio para lograr nuestro objetivo vital.

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Por ejemplo, imaginemos que tu elección es convertirte en el siguiente Warren Buffet y amasar una increíble fortuna gracias a tus exitosas inversiones. Y no, en este caso no existen metas inalcanzables o ilusas. No hay nada en este mundo que no se pueda aprender con determinación y ganas. Incluso el mismísimo Warren Buffet empezó desde lo más bajo. Entonces, ¿cuáles son las habilidades y conocimientos que necesitarás desarrollar para ser un gran inversor? ¿Estudiarás una carrera? ¿Leerás libros sobre el tema? Es aquí precisamente donde entrará en acción la visualización.

Si no te ves capaz de realizar todas esas cosas seguirás pensando que tus objetivos son inalcanzables, pero cuando dejas hueco en tu interior para metas que nunca hubieses creído posibles, inconscientemente tu mente ara un click. ¿Por qué? Pues porque técnicamente, tu mente no puede diferenciar lo que está ocurriendo en la realidad de lo que ocurre solamente en tu cabeza. ¿Verdad que dentro de tus pesadillas puedes experimentar miedo? No importa que eso no esté ocurriendo en realidad, tu mente lo interpreta como si así fuera y las conexiones neuronales serán por lo tanto las mismas.

Así, esta visualización previa actúa como una especie de ‘preparación mental’, para que tu cerebro crea realmente que eres capaz de lograrlo y te prepare para la acción. De la misma forma que los atletas preparaban sus movimientos antes de practicarlos y así conseguían resultados mucho más satisfactorios.

Un ejemplo excelente es mi propia historia personal. Aunque aún me quedan muchas metas pendientes (y de hecho sigo en ello) hace ya un tiempo cumplí una que me ha ayudado a ser mucho más feliz y ha mejorado notablemente mi calidad de vida. Desde que tengo uso de razón siempre he deseado con todas mis fuerzas tener un trabajo que pudiera realizar desde casa o desde cualquier otro punto del mundo. Mi pasión por viajar y moverme entraba en conflicto con la mayoría de horarios de los trabajos convencionales. No estaba dispuesta a reducir mis oportunidades de viajar a un solo mes del año, así que me parecía que tener un trabajo flexible que pudiera realizar desde cualquier lugar era mi opción ideal, o como se le conoce actualmente, ser un nómada digital.

No obstante, como la mayoría de jóvenes me puse a trabajar con 16 años, donde podía y cuando podía (principalmente de camarera y vendedora en varios establecimientos) ya que después del instituto seguí estudiando en la universidad. Cuando acabé la carrera pensé que al fin había llegado el momento de despegar las alas, así que opté a coger trabajos de temporada aquí y allá para poder conocer otros lugares. No obstante, y aunque reconozco que entre temporada y temporada me quedaba un mes libre para poder hacer mis viajes, ni esos trabajos me hacían feliz, ni ese estilo de vida era suficiente.

Fue entonces cuando dejé de imaginar y fantasear con que algún día tendría un trabajo flexible desde mi ordenador que me permitiría tener tiempo libre para mí, y empecé a pensar en qué trabajo exactamente era el que yo quería. Esa era otra de las cosas que tenía claras desde muy pequeña: quería escribir. Y quería escribir sobre cosas que me gustaran y conociera bien: viajes y psicología.

Entonces, me visualicé a mí misma obteniendo ese trabajo que tanto quería, desarrollando mis habilidades como escritora y llamando a algunas puertas hasta que consiguiera mi objetivo. Esto me permitió convencerme a mi misma de que era capaz, me dio la confianza necesaria para preguntar y presentarme para algunos trabajos de redactora y empezar mis propios proyectos, como este blog, mis libros de desarrollo personal o mi Instagram sobre viajes.

Actualmente no puedo estar más contenta: viajo todo lo que puedo, Instagram se ha vuelto un fuente más ingresos y colaboro con varios blogs y revistas a los que siempre había admirado. Sí, sé que esta pequeña meta no será nada para algunos, pero para mí es todo un mundo y me ha ayudado a diseñar una vida que me hace realmente feliz.

Las claves para una visualización efectiva:

Entonces, resumiendo ¿cómo debe usarse la visualización para ser efectiva?

  • Debe estar enfocada en objetivos reales y no en deseos: querer comprarse un Ferrari si no tienes el poder adquisitivo para ello no es un objetivo, es un deseo. Está bien tenerlos, los humanos vivimos de ilusiones, pero no pierdas tu tiempo visualizándote a ti mismo en el Ferrari porque eso simplemente no te servirá de nada.

  • Debe visualizarse el proceso: como vimos en el experimento de los atletas, ellos no se imaginaban a sí mismos ganando una competición. Una cosa es que creas que eres capaz (que eso está muy bien), pero lo realmente eficaz es que creas que eres capaz de hacerlo increíblemente bien, tanto, que incluso puedas ganar. Ahí está la verdadera diferencia.

  • La visualización es una ayuda: y este quizás sea el más importante. La visualización puede ayudarte de una forma increíble a conseguir tus objetivos, pero no caigas en el error de que por imaginarte haciendo algo eso ocurrirá sin lugar a dudas. El trabajo y esfuerzo dependerán enteramente de ti.

¿Qué proporciona la visualización?

La visualización no solamente es una ayuda para desarrollar ciertas habilidades, como es el caso de los deportistas y atletas, sino que también nos ayuda a ‘engañar’ a nuestra mente para hacerle creer que es capaz de conseguir ciertas cosas.

Como todos sabemos, el miedo es una emoción tremendamente limitante y necesaria al mismo tiempo. No podemos obviar del todo el miedo en nuestra vida, porque simplemente lo necesitamos para sobrevivir, no obstante, siempre podemos entrenar a nuestra mente para que este no nos limite al intentar alcanzar nuestros objetivos. (Si quieres aprender más sobre las creencias limitantes, el miedo y la zona de confort, te recomiendo que leas Donde ocurre la magia). De esta forma, y casi inconscientemente, aumentaremos mucho más nuestra confianza y nos sentiremos capaces de conseguir cualquier cosa que nos propongamos.

La visualización es entonces un medio excelente para superar estos miedos y creer así que somos capaces de lograr cosas inimaginables, preparándonos mentalmente para conseguirlo y ayudándonos a salir de nuestra zona de confort. Al fin y al cabo, la mente tiene miedo a lo desconocido, pero como hemos comentado anteriormente, cuando visualizamos o imaginamos una situación para nuestro cerebro es como si lo estuviéramos experimentando realmente. Por lo tanto, estaremos convirtiendo una situación desconocida y aterradora en una totalmente conocida y libre de cualquier miedo.

Por último, la visualización también puede ayudarnos a ver más allá y saber reconocer las buenas oportunidades cuando están camufladas. Esto tiene que ver con las limitaciones de la atención humana y nuestro sistema reticular, y como es un tema muy interesante y que merece una explicación distendida, lo dejaré para otro artículo.

Sin más, me despido. Espero que este artículo te haya servido para despejar alguna de tus dudas. Y sobre todo, si tienes alguna propuesta o pregunta, no dudes en dejarme un comentario:)

One Comment

  • Jorge

    Excelente artículo. Estoy claro como se logra un objetivo pero habrá literatura que te ayuden y te permitan convertirlo en un hábito.
    Saludos.
    Jorge

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